Nuestra historia

Corría la segunda mitad de los ’60 cuando el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), haciéndose eco de las necesidades de la zona rural que carecía del servicio de energía, comienza a mantener reuniones con vecinos para impulsar la conformación de una cooperativa, con la finalidad de llevar la red eléctrica a los establecimientos rurales, para mejorar la calidad de vida de las poblaciones rurales y promover el desarrollo productivo del sector agropecuario y de las comunidades del interior.

El modelo cooperativo se había instalado con éxito a principios del siglo XX, posibilitando el desarrollo económico de las comunidades del interior y sentó las bases para este nuevo desafío que se presentaba.

Apelando al espíritu emprendedor de los productores de la región queda constituida con fecha el 08 de abril de 1968 la COOPERATIVA DE ELECTRIFICACION DE PRODUCTORES RURALES ASOCIADOS LIMITADA (CEPRA Ltda.).

Fueron épocas difíciles por los variantes económicos, políticos y sociales, pero la decisión se tomó y se dió marcha a la obra, lentamente se fue trabajando en una iniciativa que cambiaría la fisonomía y la vida de una basta región agropecuaria.

Se gestionaron ante el Banco de la Nación Argentina créditos para los productores, para que pudieran llevar las líneas eléctricas hasta sus fundíos. Se fueron realizando reuniones con cada uno de los vecinos para que adhirieran al proyecto.

Las decisiones se tomaban en un escenario de fuerte incertidumbre, con alto riesgo, donde el costo de la obra superaba largamente el valor de la producción. Siempre fue difícil confiar en los bancos, por lo tanto, convencer a un productor de tomar un crédito resultaba a todas luces una tarea titánica. Mientras más adherían al proyecto significaba una disminución en los costos.

Hoy la energía eléctrica se ha convertido en un servicio público esencial para la población y la producción de la región. No sólo se debe garantizar la calidad del servicio porque los procesos productivos son cada vez más complejos y las tecnologías cada vez más exigentes, sino que también se requieren estándares de calidad elevados para garantizar el desarrollo de procesos óptimos.

La energía eléctrica se convierte en un costo importante a la hora de la evaluación de proyectos de inversión. Nuestra región se caracteriza por una producción agropecuaria diversificada: láctea, ganadera y agrícola que utiliza obras de infraestructuras que demandan mayor cantidad de energía para aplicarlos a los procesos productivos.

Nuestra cooperativa siempre mantuvo su filosofía funcional de brindar a los asociados un servicio de energía eléctrica de calidad y al menor precio. El Consejo de Administración fue tomando decisiones que con el transcurso del tiempo han demostrado su acierto, como fue distribuir las líneas con postación de cemento, con materiales de calidad, la utilización de equipamiento acorde a las necesidades y por sobre todas las cosas de contar con recursos humanos que sientan la cooperativa como suya. Sin dudas que las fortalezas con que cuenta la cooperativa se refleja en el servicio que brinda y en sus costos.